viernes 13 de noviembre de 2009

LAS CASA DE LAS ORQUÍDEAS EN OTOÑO




Posted by Picasa

martes 10 de noviembre de 2009

MI TERRAZA




Posted by Picasa

miércoles 25 de marzo de 2009

GRANADA

















Ana en el sendero de los cipreses al atardecer, por donde pasearon Federico García Lorca y Dali.



CUANTAS SONRISAS...


Patio de casa de Inma


LAS ORQUÍDEAS DE INMA. Sin palabras...


Atardecer en casa de Chema. La Alhambra
La casa de Chema en el Albaycín

Ana en un paseo solitario, por la cuesta empedrada, dirigiéndose a casa Chema

Inma, Ana, Javi y yo en el bar Kiki
con mis amigas Ana y Toñi


En la casa de Inma, donde se respiraba mucha paz...

La Alhambra desde casa Chema.




El mirador de San Nicolás y su famoso atardecer. Aunque prefiero sentirlo lejos del bullicioso turismo, entre las callejuelas del Albaycín.

































































































lunes 12 de enero de 2009

MUERTE EN VENECIA, un poco de belleza para tu alma

http://www.youtube.com/watch?v=duSL3y2LASI

MUERTE EN VENECIA

"Yo mismo al pensar y al sentir el espectro de Gustav Von Aschenbach a veces lo imagino como escritor, tal como nos lo presenta Thomas Mann en la novela, y a veces lo imagino como músico, según la recreación que realiza Visconti en su película. Generalmente la traslación cinematográfica de una obra literaria es inferior; en cualquier caso, es parcial. Pero aquí nos encontramos con un ejemplo en el cual la retraducción visual es casi o tiene casi igual calidad que la propia novela. Creo que fue un acierto por parte de Visconti convertir al escritor Aschenbach en compositor, porque el lenguaje cinematográfico a la fuerza es menos introspectivo. Y en ese sentido, la combinación de visualidad y de música representó una combinación muy potente, en el que el gran tema de Thomas Mann de la lucha, contradicción o incompatibilidad entre arte y vida se pone de manifiesto a través de una música fascinante pero difícil, sobre todo para su época como fue la música de Gustav Mahler. En ese sentido la aspiración a la belleza, que en la película discurre a través de esa seducción por el adolescente Tadzio, nos conduce al gran problema de Thomas Mann, según el cual el artista necesariamente estaba condenado a verse atrapado en los abismos de la sensualidad y que, como tal, siempre acabaría rompiendo el equilibrio moral. En la novela hay mucha más introspección: el protagonista es un escritor, lo cual lleva consigo que se recurra muchísimo al monologo interior. Sin embargo, el tema evidentemente es el mismo: el de la lucha entre ese difícil equilibrio que intenta mantener el artista, un equilibrio que le convierta también en un héroe del conocimiento, de la sabiduría, pero finalmente el volcarse hacia un desequilibrio de las sensaciones y de las pasiones que en definitiva es el destino final de Aschenbach.
Hay una derrota y una victoria en ese destino. Es una derrota en cuanto a que se desintegra su estructura vital, y llega a la muerte, a la agonía de la muerte. Todo su deambular por Venecia es una especie de continua agonía. Su victoria es que al final de todo el proceso se libera el centro pasional e instintivo, tanto en el caso del escritor como en el del músico, y es capaz, en cierto modo, de acceder a una belleza libre que previamente, mientras intentaba detentar toda esta convención moral, se hacía completamente imposible. En ese sentido, es interesante el desenlace de Thomas Mann, el cual habla de la locura del artista, rememorando el Fedro de Platón; extraordinario es también el de Visconti, que plantea el declive y descomposición física de un hombre, con ese maquillaje que le va cayendo por la cara, como signo externo, barroco, muy presente de una agonía; y al final esa agonía, sin embargo, parece que vaya acompañada por ese sentimiento de liberación que le hace que por primera vez pueda hablarle cara a cara a la belleza que venía persiguiendo. Por tanto, el espectro de Aschenbach siempre tiene, creo, algo de patético, como un hombre que ha tenido enormes dificultades o enormes imposibilidades para hacer conciliar su propia vida y el arte. Tiene, al mismo tiempo, algo de muy impactante y muy cercano, en el sentido en que plantea ese choque entre la razón y el instinto, entre la moral y la sensualidad, entre la libertad y la norma, que en definitiva siempre está presente en el arte. "
Por: Rafael Argullol. Catedrático de Estética y Teoría de las Artes en la Facultad de Humanidades de la Universidad Pompeu Fabra.

viernes 9 de enero de 2009

BARCELONA












BARCELONA


En Berlin, por fin encontré mi boquilla de Audrey !!!!













BERLIN







la capacidad de convertir lo simple en mágico, nos convierte en seres únicos para aquellas personas a las que dirigimos nuestro amor y nuestras ilusiones.























BERLIN












Guggenheim de Berlín
El quinto elemento
Al igual que sus pares de Nueva York, Las Vegas, Venecia o Bilbao, el Guggenheim de la capital alemana asombra por la excelencia de sus colecciones y la creatividad de las instalaciones. El arte contemporáneo y moderno consagrado, con obras de Kandinsky y Jackson Pollock, o fotografías de Robert Mapplethorpe, se combina con un explosivo programa conceptual en constante renovación. Su hall central, diseñado por Richard Gluckman, es capaz de transformarse en un espacio de trabajo para artistas, para dividir el ambiente y presentar exhibiciones tematizadas, o bien disponer sus ventanas para apreciar esculturas y murales con la luz. Un Guggenheim en constante movimiento.

INSTALACIÓN: "MEMORIA" DEL ESCULTOR INDÚ: Annis Kapoor